A 12 años de la segunda desaparición de Jorge Julio López, el ex Juez del Tribunal Oral Federal Nº 1 de La Plata, Carlos Rozanski, recordó el juicio de septiembre de 2006 y opinó sobre el papel de la Justicia en la historia y en la actualidad. Hay una parte importante del Poder Judicial que fue cómplice claramente de la dictadura y del genocidio y colaboró gustosamente, y volvería a colaborar gustosamente” declaró.

El 18 de septiembre de 2006 cuando estaban por comenzar la audiencia, y la abogada de López pidió dos veces que se demorara la lectura porque él no llegaba. “Finalmente fue la audiencia, y bueno la empezamos sin López hasta hoy”.

Nunca se esclareció, pero probablemente haya sido la intención de asustar no sólo a los testigos: a los testigos fundamentalmente, y al sistema en general. No lo lograron, al contrario, creo que lo que sí pasó es que se puso a prueba todo el sistema, es decir, el caso nuestro, y el mío personal fue todo un desafío muy grande superar la tragedia de la desaparición y a su vez empezar el juicio siguiente

Luego del hecho, el Juez Rozanski trabajó en una nueva forma de citar a los testigos, “distinta de lo habitual” que consistía en citarlos aparte del juicio a un despacho personal, asesorado por psicólogos y organizaciones “y de ese modo llegaban de una manera completamente distinta, porque en lugar de esperar en la sala de audiencias, esperaban en mi despacho y cuando tenían que declarar iban en un auto privado”.

Respecto de la dificultad de investigar los hechos de la dictadura y la propia desaparición de López, Rozanski remarcó que hay “un pacto de silencio, entre quienes estaban y están imputados en juicios de lesa humanidad”  que se relaciona con la historia de Argentina y en “los genocidios en general, una característica de la impunidad, porque lógicamente el silencio va de la mano de la impunidad”.

“Es un testigo más, en cuanto a la tragedia que vivió, es la que vivieron miles de personas desgraciadamente en este país. Pero él tenía un plus en su declaración, él no era el único pero uno de los que se notaban, que era no tener esos filtros que habitualmente hay por miedo, o por distintas razones, él no lo tenía. Él se pudo expresar con absoluta normalidad para contar las peores cosas, emocionado por supuesto, pero no estaba teñido su testimonio ni filtrado, él dijo, como las criaturas, como todas las personas que están diciendo la verdad, relató paso a paso lo que vivió, y eso fue importantísimo, eso fue trascendental” expresó acerca de Jorge Julio López

La Justicia en tiempos de retroceso de derechos

Si bien no hay ninguna duda de que en aquel momento el Estado estaba a favor de seguir adelante con los juicios, fue un desafío muy grande investigar adecuadamente” explicó, ya que a pesar de tener una política activa, “tiene que investigar la misma fuerza de seguridad que está siendo en parte juzgada por lo que había pasado en el país”.

Responsabilizó de la falta de insistencia con los derechos humanos a la Corporación Judicial que “fue cómplice claramente de la dictadura y del genocidio y colaboró gustosamente”. “Y otra parte de gente más decente pero que también tiene esa pertenencia a esa familia judicial, que en general tiene una ideología bastante conservadora y en muchos casos reaccionaria” afirmó.

“Y van acompañando también los momentos políticos” subrayó, ya que durante los 12 años de gobiernos kirchneristas “impulsaban inequívocamente estos procesos  de juzgamiento y estaban en contra de la impunidad, entonces la justicia acompañaba estos procesos” pero “en 2015 cambió radicalmente“.

“Estamos hablando de un gobierno integrado por una corporación mafiosa, criminal, que absolutamente está en contra de que se hagan estos juicios porque identificados con los genocidas, no con las víctimas”

“Y ahí es entonces, cómo volvemos a  tener aquella Justicia que en septiembre de 1930 convalida el primer Golpe de Estado, y hoy está convalidando las barabaridades que se están haciendo, ellos mismos las están haciendo” disparó.

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