hugo-moldizEn su columna de política internacional, Isabel Rauber entrevistó al ex- Ministro de Gobierno boliviano Hugo Moldiz para analizar la situación en su país, tras el asesinato del Viceministro de Régimen Interior de Bolivia, Rodolfo Illane.

Moldiz contextualizó el trasfondo político del hecho: «Hay varias aproximaciones. La primera es que los movimientos sociales han perdido una perspectiva de lo universal, han dejado de compartir un sentido común, un sueño común, un horizonte común desde el año 2010. Paradójicamente desde enero de 2010, retornan a sus visiones particulares, corporativas, donde no hay que quitarle cierta responsabilidad a lo que hemos hecho desde el Gobierno».

«El pueblo, los movimientos sociales, están esperando que el Gobierno resuelva desde arriva. Es decir, se convierten de protagonistas en actores pasivos. Eso se ha ido acumulando hasta que hemos llegado a un momento en el que la disputa ha llegado a niveles de contradicciones, de tensiones al interior de los movimientos sociales, y ciertamente uno de ellos, el de los cooperativistas mineros, reaccionó en el momento en que el Gobierno pretendía poner las cosas en su lugar», continuó explicando.

Sobre la problemática minera, recordó: «Ellos podían ser arrendatarios de concesiones mineras y subarrendar, sin darle un sólo peso al Estado, a empresas nacionales o extranjeras. Cuando se aprueba la Constitución que dice que sólo el Estado puede autorizar contratos de riesgo compartido, hay una suerte de incomprensión del sentido común que debiera acompañar a la construcción de este país distinto».

Por otro lado, el asesor de Gobierno de Bolivia remarcó: «La segunda aproximación es la desestabilizadora. Es evidente que sobre ‘legítimas reivindicaciones sociales’ se activa la derecha, porque ha aprendido a volcarse a la calle».

Respecto a las responsabilidades del Movimiento al Socialismo (MAS), reflexionó: «Mientras nos hemos convertido en bloque dominante, a la vez hemos dejado de ser bloque dirigente. Ese vacío ha empezado a ser llenado por corrientes corporativistas, que finalmente terminan tendiéndole la cama a las propuestas de la reacción, o han empezado a ser copados por las fuerzas de derecha».

«Lo más importante que nosotros estamos obligados a resolver es la reconstrucción del sujeto que hizo posible a la apertura de este proceso», concluyó Hugo Moldiz.