En Sobre la Hora repasamos los últimos datos de empleo conocidos y analizamos lo que viene con el Coordinador del Observatorio del Derecho Social de la CTA Autónoma, Luis Campos. «Septiembre fue el peor mes de los últimos 10 años», sentenció.

«Estamos en una fase de destrucción de empleo que inició en promedio en abril del año pasado, ya llevamos un año y medio de caída sistemática del empleo registrado en el sector privado», en congruencia con el acuerdo con el FMI. Fue a partir de ese momento que «empezó un proceso de destrucción sistemática de puestos de trabajo, ya estamos casi bordeando los 200.000 puestos de trabajo destruidos en un año y medio» que empeora mes a mes y que ya tiene 2 millones de desocupados en el país.

A diferencia de otros momentos de crisis, como podrían ser los años 90, en esta situación del mercado de trabajo, el peor dato no es necesariamente la cantidad de trabajadores desocupados. Y digo esto no para minimizar este 11% de desocupación, más o menos, seguramente un poquito más en estos meses. Ese dato no es el peor, el que muestra de qué forma se manifiesta la crisis del mercado de trabajo. Recordemos, en los 90 había habido una explosión del desempleo, la taza llegó a casi el 20%, pero en este momento no está ajustando tanto el mercado de trabajo por desocupación sino precariedad en la estructura ocupacional.

El Ministro de Economía Hernán Lacunza anunció que en los cuatro años de macrismo se crearon un millón de puestos laborales. «Pero cuando uno se mete adentro de ese millón 250 mil, lo que encuentra son puestos de trabajo precarios: la mitad son cuentapropistas» como la venta ambulante, las changas, «y para el INDEC esa persona está ocupada». Otro 40% son trabajadores no registrados sin recibo de sueldo: «o sea, 9 de cada 10 puestos de trabajo son o cuentapropistas o trabajadoras y trabajadores no registrados» explicó, mientras el 10% restante son puestos en el sector público.

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