Carlos Otero, médico sanitarista jubilado, conversó con Sobre la Hora acerca de la crecida de los ríos en la provincia de Salta, donde las inundaciones están afectando seriamente a la población. “El Pilcomayo tiene la característica de que ha ido abriendo brazos” describió el doctor, y continuó “cuando no está crecido quedan como lagunas, cuando crece el río vuelve a circular agua por todos esos brazos y realmente la gente queda aislada y la pasa mal, porque además aunque hayan 30 cm. de agua por ahí circulan serpientes, hay yacarés”. 

En comunicación con Sobre la Hora, Otero declaró: “Esto no sale en la noticias, hay gente aislada, a mi me tocó vivirlo cuando trabajaba ahí, con gente arriba de las casas, arriba de los árboles, que los gobiernos tapan, sobre todo este gobierno que lo ven al gobernador que anda por ahí pero con los zapatos limpios” y agregó que en estas situaciones hay una respuesta de la gente solidaria “y que va desde diferentes puntos de Tartagal que se juntan y van a ayudar”

El médico explicó que tanto en Salta como en Jujuy hay zonas inundadas y que no se ha acercado nadie a los parajes donde viven pocas familias, que “están aisladas, no tienen alimento, no tienen agua potable”, y comparó que porque del lado Boliviano tienen los servicios básicos pero “del lado argentino no hay nada”. La zona a la que se refiere es una de las zonas más pobres del país, junto con otras de Formosa y Chaco, que en el Censo 2010 decía que había un 78% de Necesidades Básicas Insatisfechas “Y nosotros cuando trabajamos veíamos que era más del 90% y esto lo digo yo con conocimiento de causa”, argumentó.

También detalló que hay zonas de poblaciones aborígenes y trabajadoras que además de quedar aisladas, son corrompidas por el lobby sojero “porque quieren que se vaya este proyecto, este gobierno con la Sociedad Rural es 5 millones de hectáreas para producir soja  y otras cosas más” y agregó que “por eso es que no se han hecho las obras hidráulicas necesarias”.

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