Silvia Ayala, trabajadora de la fábrica Suschen y delegada del gremio de la Alimentación, habló en Sobre la Hora a partir del cierre de la empresa que hace 43 años fabricaba golosinas, entre ellas las clásicas Mielcitas, y la toma que están llevando adelante quienes allí trabajan en defensa de los puestos de trabajo. «La idea es que alguien se haga cargo de esto, si algún empresario está interesado en venir y agarrar algo» afirmó pero advirtió que «la idea de la cooperativa no la descartamos».

Hasta noviembre de 2018 la empresa era Suschen, luego cambió de razón social y pasó a llamarse Ateparece. «Empezaron a hacer un trabajo de hormiga, dejaron de comprar materia prima y nosotros empezamos a producir menos, y los sueldos empezaron a pagarse en un 50%» en tramos. En estado de alerta, las trabajadoras y trabajadores decidieron hacer una denuncia al Ministerio de Trabajo, «no como para que esto cierre sino para encontrar una mesa de conciliación y una solución a este problema, para que no cierre, para seguir manteniendo los puestos de trabajo».

La firma, que hacía las mielcitas, pero también alfajores, jugos y pipas dejó en la calle a más de 100 trabajadores, que en un 80% son mujeres y sostén de familia.  Hace una semana que permanecen en toma con turnos de 12 horas para preservar sus puestos de trabajo. Silvia tiene 20 años de experiencia en la fábrica y comentó muchas compañeras de ella tienen aún más.

«Nosotras no tenemos ni un telegrama de despido tampoco, imaginate que desde el mes de junio que no vienen pagando los sueldos a los mensuales. Nosotras, las operarias cobramos la segunda semana de junio y ya está. Nada más. Los mensuales ya tienen un mes adentro, aguinaldo no pagó, no pagó aumento de paritarias, hay gente que le debe vacaciones. Este hombre, el señor Roberto Duhalde, nos dejó en directamente en la ruina, porque no nos dejó nada»

Hubieron tres audiencias con el Ministerio, en la primera se presentó el contador, luego en otra el contador y el abogado «sin ninguna propuesta»; y en la última ellos mismos donde el abogado «nos comunicó que no sabía nada de este señor, Roberto Duhalde». La trabajadora afirmó que «el Ministerio nos soltó la mano» luego de la última audiencia, donde les recomendaron que tomen la vía judicial, «porque ellos no podían ya hacer más nada«.

«La idea de la cooperativa no la descartamos, porque cuánto tiempo podemos estar tomando una fábrica, sin cobrar un sueldo» siendo muchas sostén de familia. «La idea es que alguien aparezca pero sino tomaremos las riendas nosotras» remarcó.

Si bien bajaron las ventas, Silvia afirmó: «Pedidos había, ventas había» por eso las trabajadoras y los trabajadores remarcan que «es una estafa» y «una mala gestión».

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