Este fin de semana se realizará el Encuentro Antimperialista de Solidaridad, por la Democracia y contra el  Neoliberalismo, para apoyar a la Revolución Cubana y a otros pueblos del mundo, y desde allí Isabel Rauber, filósofa y analista internacional, realizó su columna para Sobre la Hora. “Si aquí algo es que el pueblo está acostumbrado a hacer, es encontrar caminos para escapar de las trampas, pero es un desafío muy grande a la creatividad y a la inventiva, porque la soga le aprieta cada día más” comentó.

Es una convocatoria muy amplia, de la cual participan amplios sectores, y se va a discutir todo el tema de relaciones de solidaridad entre los pueblos, entre los países” con la concurrencia de referentes de muchas naciones del mundo, en momentos con cambios radicales, crisis y estallidos en varios países latinoamericanos.”Por cierto, hay delegaciones de Argentina” como la CTA Autónoma y representantes de distintas organizaciones.

En lo que respecta a Cuba, “el eje candente está en las últimas medidas ultrapersecutorias de Donald Trump para con la isla”. Comenzó con el no-veto de una ley, que le permitirá continuar con juicios y embargos a los bienes cubanos en el exterior. También fue incrementando la prohibición de los viajes a Cuba, que ha levantado incluso líneas aéreas, y por último prohibiendo todos los destinos que no sean La Habana, “lo peor es que dice que para los familiares que vienen de EEUU a visitar a sus parientes en el interior de Cuba, que sufran“.

Prohibió cualquier tipo de comercialización de productos que tengan más de un 10% de componentes de EEUU o fabricados por empresas de EEUU” cuando antes llegaba al 25%. “Es una asfixia brutal” remarcó la filósofa. “El nivel de agresión ha aumentado a niveles como nunca antes” con vistas a la intervención y el malestar interno de la Isla. “Ya sabemos que a ellos les encanta llegar como en las películas de cowboys cuando se terminó el conflicto, enfrentar a un sector de la población con otro y después llegar ellos a pacificar” analizó.

Y si bien hay otros países dispuestos no solo a comerciar sino a ayudar a Cuba, quedan muchísimo más lejos y es más difícil el acceso. “El gobierno hace esfuerzos por encontrar otras salidas, para salir de la trampa de la dependencia del imperio” tanto en insumos como en el turismo.

Si este pueblo fuera tan desastroso y no tuviera alternativa, que lo dejaran solo y se hunde solito, pero pasa que no es esa la historia. Por lo tanto, este mamarracho, fantoche, que está a cargo de ese gobierno se da el lujo de una manera muy irresponsable de firmar cuanto decreto se le ocurra. Hay que recordar que necesita el payasismo, el show, porque está acorralado por la justicia, disputando el impeatchmen, disputando quién es el más malo de la política. Y Cuba históricamente ha sido una baraja de cambio en las elecciones.

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