Natalia Aguiar, periodista y autora del libro “El Señor de la Corte” conversó con Sobre la Hora acerca de la disputa entre el ex presidente de la Corte Suprema Ricardo Lorenzetti y el nuevo, Carlos Rosenkrantz, por el Centro de Información Judicial (CIJ).

El CIJ fue creado bajo la presidencia de Lorenzetti, “para crear poder, un poder que yo hablo de un ‘lorenzato’, de un totalitarismo, una especie de abuso de poder” afirmó la periodista.

Si bien en un principio el proyecto bucaba ofrecer a los ciudadanos información sobre el funcionamiento de la Justicia y coordinar la información de todas las Cortes Provinciales, el ex presidente de la Corte lo utilizó para que sea “una pantalla de Lorenzetti” y de causas vinculadas al poder,  a Comodoro Py y a la Justicia Federal “dejando de lado la importancia de la Corte como cuerpo colegiado”.

Esto evidentemente es un conflicto de poder dentro la Corte Suprema, de un ministro saliente y que no pensaba salir”, ya que fue renunciado por los votos de Rosenkrantz, Rosatti y Elena Highton de Nolasco. “El CIJ que es el eje de la disputa tiene que ver directamente con la libertad de expresión y cómo él distorsionó información judicial para su beneficio” remarcó Aguiar.

Lorenzetti asumió la totalidad del poder en desmedro de sus propios colegas ministros y entre esas formas de construcción del poder estaba el CIJ: el manejo del sistema informático del Poder Judicial, el manejo de las contrataciones, el manejo de toda la parte de la certificación a través desde la cámara electoral de los resultados electorales, el sorteo de las causas hacia los jueces federales.

Creo que ninguno de los dos es bueno, ni Rosenkrantz ni Lorenzetti, pero si doy fe por toda la documentación y la investigación que yo hice de que Lorenzetti

“El Señor de la Corte”, el libro no autorizado sobre Ricardo Lorenzetti

fue una persona que burló la libertad de expresión desde el momento que llegó” y armó la estructura para favorecer su imagen. “Entonces desprestigió la neutralidad, objetividad y trascendencia que tiene que tener para la ciudadanía la justicia” resaltó.

Y concluyó: “A Rosenkrantz no lo conozco, pero si me parece que no hay que dejar de lado que viene de la mano de Mauricio Macri, que viene del riñón macrista, y que fue abogado de las grandes corporaciones y de los medios de comunicación, de la corporación Clarín”.

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