Sobre la Hora conversó con Roberto Cipriano, secretario de la Comisión Provincial por la Memoria y autor del Informe Anual “El Sistema de la Crueldad que muestra el estado del sistema penitenciario de la provincia de Buenos Aires, quien advirtió que “se han batido todos los récords históricos en la provincia de prisionización, de encarcelamiento, y fundamentalmente de crecimiento interanual de personas detenidas”.

Entre 2016 y 2017 creció un 24% la cantidad de detenidos en penales: “4.500 nuevos detenidos se sumaron a un sistema que ya estaba colapsado y que hoy con 45 mil personas detenidas ha llevado la taza de prisionización de 266 personas por cada 100 mil habitantes”, lo que ubica a la provincia entre las 10 tazas más altas del mundo. “Eso nos preocupa sobremanera porque esas detenciones se producen en las mismas 20 mil plazas penitenciarias” remarcó.

Esas situaciones de sobrepoblación, de hacinamiento, condiciones inhumanas, que tornan a estos lugares como depósitos de personas, y eso se traduce también en una tortura” utilizada por el gobierno de cada cárcel o comisaría, lo cual “es una práctica sistemática” para controlar a las “poblaciones vulneradas que capta el sistema penal” sostuvo Cipriano, ya “seguimos teniendo solo pobres y morochos en las cárceles”.

“La provincia de Buenos Aires no persigue el delito complejo ni las redes del delito, solo atrapa a los eslabones más débiles más chicos” subrayó.

El secretario de la CPM comentó que hubo una continuidad de la política del gobierno anterior, pero: “No es que se encarcelan más personas porque crece el delito, las tasas del delito se mantienen estables hace ya cuatro, cinco años” pero hay una mayor cantidad de policías. “Más allá de que los mensajes políticos son muy claros incentivando a que la policía detenga cada vez más” lo que llevó a afirmar que “a más policías tenés más violaciones de Derechos Humanos, más personas encarceladas”.

No hay muchas explicaciones racionales, no se han construido nuevas cárceles, tampoco es esa la solución” explicó, ya que con más cantidad de plazas, mayores encarcelamientos. “Recién en el tercer año de gestión, recién a principios del año que viene van a reinagurar una cárcel en Campana para 600 personas, y otra en Lomas de Zamora para 400”, mientras que el número de nuevos detenidos por año está en 4500. “Y este año, ya en el primer semestre  ingresaron 2500, con lo cual la proyección para este año es que van a ingresar 5000 personas”.

“El problema es que el sistema tiene que detener menos, no hay otra solución” manifestó Cipriano.

“El otro eje importante de las violaciones de DDHH es la corrupción estructural que tiene este sistema: todo el dinero destinado al funcionamiento estructural se lo roban, entonces no hay alimentación, no hay limpieza, lo cual degrada más la vida” resaltó.

Como se gasta aproximadamente 25 mil pesos por persona, el secretario de la CPM expresó que “si hubiera una política de reincluir a estos sectores, trabajar con estas problemáticas, sería mucho más útil”. Y remarcó que “En estos lugares no hay trabajos, no estudian, no se forman, no es que van a salir resocializados como manda la ley de Argentina” por lo que salen “con menos chances y posibilidades de hacer otra cosa que lo que ya hicieron en toda su vida”.

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