La socióloga del Observatorio de Deuda Social de la Universidad Católica Ianina Tuñon, explicó en Sobre la Hora el monitoreo y el trabajo realizado en conjunto con la Defensoría del Pueblo de la Provincia de Buenos Aires, donde visibilizaron que cerca de la mitad de los niños y niñas de la provincia no tienen  acceso a la web y a las nuevas tecnologías.

Mientras en los lugares de clases medias y altas, el consumo de contenidos es más amplio, hay mayor cantidad de pantallas y el acceso a nuevas tecnologías es mayor, “para muchos chicos son bastante ajenas”. La investigadora expuso que en los sectores populares, prevalece la televisión como única pantalla, las computadoras son compartidas, la tecnología suele ser obsoleta o volverse obsoleta al poco tiempo y no hay acceso a celulares o por lo menos al uso personal del mismo.

La socióloga manifestó que al contrario de lo que se piensa desde el “sentido común” de la exposición a pantallas en los niños “lo cierto es que todavía no hay suficiente conocimiento para poder tener una connotación negativa a este cambio cultural”. Tuñón explicó que la deuda social en este caso es hacer estudios sobre los usos además de que en los sectores vulnerados “no solamente acceden con mucha dificultad, o no acceden, sino que cuando lo hacen, los recursos que ponen en juego en ese acceso son de una desventaja muy significativa”.

Respecto a lo que fue el “Conectar Igualdad” la socióloga comentó que pudieron apreciar ”una caída muy significativa en el déficit de acceso a internet y a una computadora” entre 2010 y 2011, pero que al momento de cortarse esa política se estabilizaron los niveles de incidencia en el déficit. “Le hicimos una política de transferencia de equipamento en un momento puntual, pero no la continuamos” pero   “cuando se trata de tecnologías, es imprescindible que tenga continuidad”, aclaró Tuñon. Y disparó que “la distribución del Estado sirve momentáneamente pero no sirve si no es contínua”.