Un informe del Observatorio del Derecho Social de la CTA Autónoma detalla la pérdida del poder adquisitivo de beneficiarios de las Asignaciones Familiares y las jubilaciones de ingresos mínimos, y Sobre la Hora consultó a su director, Luis Campos.

El 1º de marzo la Asignación Universal por Hijo tendrá un aumento de un 11% por la aplicación de la ley de movilidad, que “estará lejos de permitir la recuperación de este deterioro y a lo largo del primer semestre de este año la variación interanual seguirá siendo negativa en torno a un 15%” relata el Informe.

Esto está siendo presentado por sectores cercanos al gobierno como una buena noticia, por que dicen que a partir de ahora, las jubilaciones, las asignaciones familiares, le van a ganar a la inflación”, comentó Campos. La fórmula de movilidad para la actualización está vinculada a la inflación pasada y tarda seis meses, por lo que comenzará a impactar el período de mayor inflación del año pasado. Sin embargo, no se recompone su valor real de compra.

Los cálculos realizados por el Observatorio muestran “por un lado, durante 2018, las asignaciones familiares, y las jubilaciones de las personas de menores recursos, perdieron a lo largo del año un 8% en términos reales. Para que se den una idea, es como si un mes no lo hubieran cobrado” explicó. Sumado a eso, en los últimos meses del 2018 las asignaciones estaban cayendo a un 20% anual.

“Por cómo está elaborada la fórmula de cálculo y cuál es el índice de precios para hacer este incremento van a estar muy lejos de recuperar, sobre todo lo que es el precio de los alimentos, que el IPC del año pasado subió un 47,6%; la Canasta Básica Alimentaria, subió más de un 53%; y esto se volvió a incrementar en el mes de enero, todo indica que el mes de febrero los números van a dar bastante parecido; así que esta ‘buena noticia’ que se intenta mostrar, los cálculos muestran que en el mejor de los casos van a dejar de caer, pero no van a recuperar la pérdida que tuvieron durante 2018”

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