La bicicleteada por la defensa de los glaciares llegó ayer a la Capital Federal después de recorrer 1400 kilómetros. Los ciclistas se arribaron a la Plaza de los dos Congresos, donde una multitud de gente se reunió en un festival en defensa de la ley de Glaciares. Fernando Vargas, uno de los asambleístas “Jáchal no se toca” relató en Sobre la Hora que: “los niños le pidieron a los hombres que vengan en bicicleta y hagan el reclamo

La ‘bicicleteada’ que comenzó el 19 de febrero en San Juan hizo distintas paradas por el territorio nacional para culminar el 27 en el Congreso, donde los esperaba un núcleo de gente para celebrar la llegada con un festival. “a partir de las 18 empezó a llegar mucha gente, así que realmente es una fiesta” contó Vargas.

La intención de la cruzada deportiva fue visibilizar que la modificación de la Ley de Glaciares, sancionada en 2009 para proteger los hielos continentales, está dejando fuera más de 1400 glaciares de la Cordillera Argentina. “Hoy tenemos una ley de glaciares que necesitamos en forma urgente que se aplique, porque de modificarse, como pretende Macri, van a entrar 40 nuevos proyectos encima del que ya tenemos y nos contaminó” explicó el asambleísta.

“Jáchal es un pueblo intermontano que siempre se ha dedicado al cultivo, de un momento a otro nos vimos con estos espejitos de colores de la minería del oro y lo único que hizo es traernos pobreza, miseria, y lo más triste para nuestra gente que es la contaminación” contó Vargas. En el 2015 hubieron tres derrames de agua servida en el Río Jáchal, (que es el agua residual luego de que se separan los metales que sirven de las piedras, y que contiene químicos y minerales tóxicos) desde la Mina Veladero.

El asambleísta explicó que la cuando una mina de oro se va a instalar “toma mucha mano de obra, 1500, 2000 personas que para los pueblos donde vivimos es mucha gente”, pero que al ser obras civiles de la mina como albañilería o electricidad en grandes escalas, ese trabajo se termina. Y detalló que una vez que la mina está en funcionamiento “ocupa 300 operarios, y termina ocupando 700 personas calificadas que no son argentinos, gente que maneja topadoras de alto nivel, maquinarias altamente complejas”.

“Somos pueblos que venimos y hacemos sentir el reclamo” declaró Vargas, y remarcó la importancia de ser recibidos y escuchados por “gente que tenga la posibilidad de darnos una mano en los votos que necesitamos en diputados, en una eventual elección”. Concluyó diciendo que estaban más que contentos “realmente estamos de fiesta, el hecho de ser visibilizados, volvernos con nuestros ciclistas, ya es una alegría

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