A dos años y medio de la Masacre de Pergamino, donde perdieron la vida siete jóvenes en la Comisaría 1ra de Pergamino, comenzó el juicio y en Sobre la Hora hablamos con Cristina Gramajo, madre de Sergio Filiberto, una de las víctimas fatales. “Creemos que la vida de siete jóvenes que estaban al cuidado del Estado, y ellos son parte del Estado y fueron la herramienta necesaria para que se produzca la masacre” remarcó.

Foto: La Garganta Poderosa

Expresó que luego de declarar junto a otros familiares de las víctimas, gramajo expresó: “Nos sentimos bien, por el hecho de que pudimos enfrentarnos a los asesinos de nuestros hijos, y es como sacarse una mochila“. La primera jornada del juicio sirvió para las presentaciones de las partes y los líneamientos.

La Masacre de Pergamino es la peor masacre en comisarías en la historia argentina. El 2 de marzo de 2017, los policías encargados del destacamento, Alberto Sebastián Donza, Alexis Eva, Matías Giulietti, Carolina Guevara, Brian Carrizo y Sergio Rodas, están imputados por el abandono de 19 personas en un incendio totalmente evitable. “Para el Tribunal de Pergamino en sus 35 años de vida es la causa más grande que tienen, es contra el Estado, y está toda esa incertidumbre de como se va a ir desarrollando” comentó la madre y remarcó que más allá que algún comentario en las redes sociales, la sociedad acompaña el caso.

El amedrentamiento o el hecho de que cada vez que nosotros nos manifestamos hay quienes nos saquen fotos y es eso, estar siempre perseguidos. Por ejemplo, antes del juicio, una de las cosas que hicimos, justo en épocas de las PASO, hacer pegatinas o alguna leyenda que es “Justicia por los 7” nada más, y tener que enfrentarnos a que la policía venga y nos diga que estamos haciendo vandalismo, cuando todo el mundo estaba pintando los paredones, y salimos nosotros, los propios familiares con el colectivo sabiendo qué lugares podíamos o no pintar

Las pruebas demuestran “que hubo un poco de intención, al desoír el reclamo de los chicos” en el primer foco de incendio, que no se apagó; y “cerrar las puertas de acceso y de esa manera imposibilitarles el acceso a los bomberos, que no los llamaron ellos, sino otras dependencias lindantes, o sea son muchas las cosas que se pueden demostrar” afirmó.

Los policías están imputados por abandono de persona seguido de muerte y multiplicidad de víctimas, con penas de 5 a 15 años. “El tema es que sea ejemplificador, que tengan cárcel común y efectiva” remarcó Gramajo, por lo que no le preocupa el tiempo que se tomó la defensa para que estuvieron en arresto domiciliario.

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