En el marco de la presentación de su último libro, «La Jaula del Confort» sobre el mundo digital y la manipulación en las redes sociales, Esteban Magnani habló de las cuestiones económicas, psicológicas y sociales que implican los consumos permanente de las tecnologías:  «Esto está tan metido en nuestra construcción de la subjetividad que es difícil imaginar que es algo que se va a erradicar fácilmente» explicó en Sobre la Hora.

El libro es «un recorrido sobre la tecnología digital y cómo se ha metido en todos los ámbitos de nuestra vida» y analiza desde las ganancias económicas de las empresas de las redes sociales, sus estrategias para generar más ganancias; hasta la neurociencia y los elementos sociales que intervienen para que estemos pendientes de las mismas.

«Las plataformas necesitan que nosotros las utilicemos, que estemos en ellas, porque lo monetizan es nuestra atención» y para hacerlo, los sistemas de inteligencia artificial van aprendiendo «qué es lo que funcionó en el pasado con nosotros y gente parecida a nosotros para seguir estimulando esas mismas cosas y a partir de ahí lograr que pasemos más tiempo».

Magnani incorporó conocimientos de neurociencia para entender el funcionamiento de los algoritmos, incluso en el inconsciente, «no porque sepan de neurociencia, sino porque tienen muchos datos y mucha capacidad de procesamiento y muchos conejillos de indias con los que ir probando». «Las redes sociales operan en cosas que están muy embebidas en nuestra naturaleza, por ejemplo el reconocimiento social, que nos miren y cómo nos evalúan, eso forma parte de nuestra historia evolutiva» remarcó.

Nunca es suficiente, y eso empieza a generar como una ansiedad, entonces creemos que tenemos mil amigos, se nos va de escala, cambia el sentido de la palabra amistad. Entonces empezamos, sin saberlo, a ser manipulados a través de las redes sociales, justamente para pasar más tiempo a través de las redes. Y eso abre una puerta para llegar a nosotros y también una puerta en cuanto al know how para manipular a la gente: cuáles son los puntos sensibles, los puntos de dolor sobre los cuales operar.

«Este mapeo, esta radiografía de la sociedad, permite manipulaciones que son estadísticamente muy fuertes: vos no vas a incluir a todos, pero vas a incluir a cuáles influir y hasta dónde los vas a poder llevar y a partir de ahí, operar sobre una elección» concluyó.

Escuchá la entrevista completa: