En Sobre la Hora nos visitó nuestro especialista en economía, Alejandro López Mieres, para analizar el impacto del contexto regional en crisis en la economía local: «Mientras nosotros estamos hablando, se está devaluando el Peso Chileno, el Real, y nosotros como tenemos un control de cambio muy estricto no estamos sufriendo eso, pero quizá en los próximos días la brecha cambiaria empieza a aumentar» explicó.

«La situación externa de Argentina desde hace dos años es profundamente frágil y que nos llevó a un ajuste espantoso, a una catástrofe social y a una crisis que nos condujo a entregar soberanía, entregando llave en mano la política fiscal y monetaria al FMI, perdemos la visión de lo que suele estar pasando a nivel mundial»

«El país está en un contexto regional y en un contexto mundial» y por lo tanto es afectado por las crisis aledañas. Remarcó: «No se puede entender lo de Bolivia sin entender lo de Ecuador y sin entender fundamentalmente lo de Chile» y también en Brasil. La reforma fiscal de EEUU «para facilitar la repatriación de capitales y de las utilidades de la periferia», que afectó a Argentina por tener su economía condicionada, también afectó al resto de los países latinoamericanos, sobre todo por la baja de precio de las commodities.

Lo que está pasando en Latinoamérica y la injerencia directa de EEUU frente a las particularidades nacionales pero con algunas políticas sin duda global, puede afectar el plan de Alberto Fernández que tiene pensado, no solo responsabilizar y señalar la herencia recibida de un endeudamiento del gobierno macrista, sino señalar la corresponsabilidad del FMI con la crisis argentina o por lo menos de junio de 2018

El apoyo de EEUU que necesitaría el nuevo gobierno para negociar con el FMI «a partir de las últimas declaraciones y a partir de lo que está pasando en Latinoamérica en su conjunto, se ve como algo muy complicado». Y si no se logra ese apoyo, la reestructuración de la deuda será «mucho más agresiva que lo pensado».

El balance cambiario desde julio de 2018 a septiembre de 2019 implicó un préstamos de U$S 44.5 mil millones, y «se pagó de deuda 22.800 entre capital e intereses; pero se fugaron 36.500». Si las medidas de control cambiario se hubieran tomado antes, no solo no habría fuga y crisis, sino que «el acuerdo con el Fondo no hubiera hecho falta«. Mientras tanto, crece el riesgo país, caen las acciones y los bonos argentinos en el mundo.

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