El economista del Instituto de Pensamiento y Políticas Públicas y columnista de Sobre la Hora Alejandro López Mieres analizó el panorama político-económico del país luego de que se conociera que la Argentina es el país que mayor porcentaje de deuda tiene con el FMI. “Me parece que estamos en una situación muy complicada, donde ya no es tan importante hacer un diagnóstico, que ya lo venimos haciendo hace tiempo, sino como se sale de esta trampa” expresó.

Algunos exagerados decían que la jefa de Campaña de Mauricio Macri era Christine Lagarde” quien la semana pasada se refirió a qué pasaría ante una eventual victoria de la fórmula Fernández-Fernández , afirmando que “la gente cambia con el paso del tiempo dependiendo de si están haciendo campaña o están en su cargo“.

Pareciera como que “la suerte de Christine Lagarde estuviera atada a la suerte de Mauricio Macri”. López Mieres afirmó que hay un “apoyo exagerado” que se ve en la cifra de que la deuda argentina representa el 61% de las acreencias que tiene el FMI en el mundo.“Esto implicó una cobertura que tiene que ver con la escala de la deuda, que siendo el tamaño de la estructura económica que tiene Argentina, tiene diseminado por el mundo, en títulos públicos, en bonos, y lo que es la deuda”.

“Pero por otro lado, tenemos que ver las urgencias que tiene el gobierno: cuando nosotros vimos la semana pasada que el Riesgo País aumentaba a 1000 puntos” el gobierno salió a dar explicaciones a los mercados. La economía nacional está tan sensible al panorama internacional que “cualquier situación le afecta para mal pero también le afecta para bien”.

“Lagarde no solamente dio un apoyo explícito con esa declaración, sino que hace cosa de un mes y media, el FMI le permitió a la Argentina vender más dólares que los que le había permitido en aquel momento, y dijo que no iban a intervenir ni comprando y que iban a vender en cualquier momento el monto que la situación ameritara. A partir de ese momento, se vivió una especie de tranquilidad cambiaria en el mes de mayo”

Pero esta mejoría no se ve en los números de la economía: en los números interanuales se nota una estrepitosa caída en la industria, en el consumo y aumento del desempleo. Sin embargo, las medidas adoptadas permiten un estancamiento de los números negativos: “esto se va a ir amezetando, porque va a empezar a compararse con los peores números de 2018, lo cual el gobierno lo va a querer mostrar como un éxito“.

La lógica implícita para llegar a como dé lugar a las elecciones implica: parar el tipo de cambio y logramos amezetar la inflación” sobre todo en alimentos, combustibles y tarifas. “Pero también esto está visto como una especie de agonía hasta las elecciones” afirmó López Mieres, además de que existe la posibilidad de que el FMI adelante los fondos de 2020 a 2019 si algo de lo previsto sale mal.

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