En Sobre la Hora hablamos con el dirigente de Unidad Popular y Coordinador del Instituto de Pensamiento y Políticas Públicas Claudio Lozano, uno de los firmantes de la denuncia hacia la licitación del puerto de Buenos Aires, que conllevarían el achicamiento, la privatización y dificultades para les trabajadores: «Se entregaría la concesión monopólica por 50 años del Puerto de Buenos Aires a una empresa poco antes de que asuma el nuevo gobierno, todo esto hecho por decreto«.

«Hay varias preocupaciones, una es de orden laboral por la cantidad de trabajadores que quedarían fuera de la posibilidad de seguir trabajando en el puerto. Otra tiene que ver con el predominio que siempre van teniendo las actividades de carácter especulativa, en ese marco no solamente se ubica la inversión financiera sino el negocio inmobiliario, llamado así porque se tratan de llevar adelante construcciones que no resuelven el déficit de viviendas sino que en todo caso van construyendo viviendas premium que tienen por destino el consumo superior o alquileres turísticos».

La licitación otorga a una sola empresa 35 años  explotación, con una prórroga de 15 años para la exportación en el Puerto más importante del país. Fue convocada por decreto, y «ha sido varias veces modificada para ponerla en línea con las necesidades de la empresa que tiene que ganar» explicó. «La empresa que viene con el caballo ganador es una empresa con sede en Singapur, con las siglas PSA» y detrás de esa negociación, está el cónsul en Singapur Nicolás Caputo, íntimo amigo de Mauricio Macri.

Caputo, Macri, Calcaterra
Fotomontaje: StrepteaseDelPoder

Además, implica la reducción del Puerto a una sola terminal portuaria, cuando tiene cinco, y tres terminales habilitadas por donde «sale prácticamente el 70% de la carga total que sale por puerto en nuestro país«. «Pese a que el estudio de factilidad técnico realizado por la propia intervención y que era la propuesta original, luego modificada, era que no podía haber una sola terminal, sino que tenía que haber por lo menos dos», lo que implica no solo el monopolio de una empresa sino también a un solo puerto. Tampoco se tuvieron en cuenta los estudios ambientales.

«Se estaría entregando poco antes de que asuma el próximo gobierno» explicó Lozano, y detalló que buscan «ganarle espacio al río» con perspectivas a «un mega emprendimiento inmobiliario con construcciones que en todo caso están en el orden de los 10 mil m2». En esa sociedad entra Caputo y «el gerente de IECSA, que es el primo de Mauricio Macri, (Ángelo) Calcaterra».

La reducción de terminales, y por ende de operaciones portuarias, es un peligro para 3.000 trabajadores, que hace meses vienen advirtiendo la situación. Y en otro orden, el monopolio de PSA (o cualquier empresa que pudiera ganar la licitación), implica ceder «el control sobre las operaciones portuarias del comercio exterior argentino». Lozano calificó esto como «una situación de complejidad de cara a lo que viene» ya que puede decidir «el manejo de cánones que pague y por lo tanto de las tarifas que les fije a los productores que tienen que salir por el puerto».

«Lo que venimos conversando con los delegados del puerto y las organizaciones que integran la Federación Marítimo Portuaria de la Industria Naval, es articular una multisectorial con presencia de organizaciones sindicales, sociales, y de organizaciones partidarias, tratar de instalar esto en el Congreso Nacional, y que se trabaje para dar de baja esta licitación, posponerla y por otra parte regularizar el carácter de la licitación».

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