El Coordinador del Observatorio del Derecho Social de la CTA Autónoma, Luis Campos, visitó los estudios de Radio Cooperativa para analizar los índices de conflictividad y los cambios en la dinámica de negociación entre el Ejecutivo y los sindicatos. «Estamos en la mayor ola de intervenciones sindicales de la democracia» declaró en Sobre la Hora.

El Observatorio presentó el informe trimestral sobre la conflictividad laboral, las negociaciones colectivas y el mercado de trabajo. «Tiene un capítulo sobre la situación salarial de trabajadores y trabajadoras, la situación del empleo» con los niveles más bajos desde el 2014 en el sector privado, mientras la población «aumentó un 5%«.

«Si uno mira todos los empleos que se crearon desde 2015 hasta esta parte son casi un millón de ocupados nuevos, y son, la mitad cuentapropistas, que son personas que hacen changas, vendedores ambulantes en las calles,  que salen a hacer lo que pueden. Y de la otra mitad la mayoría son asalariados, asalariadas, no registrados. Es decir, trabajadores que están en la peor situación ocupacional. El trabajo de calidad, con protección, ese que tiene un recibo de sueldo, convenios colectivos de trabajo, no creció nada, absolutamente nada, en los últimos cinco años»

Además muestra una caída del conflicto laboral en el sector público. Campos explicó que no es que necesariamente dejó de haber conflicto, sino que «tiene que ver con el calendario electoral»: «casi toda la caída se explica fundamentalmente por los conflictos a nivel provincial y a nivel municipal, y en las provincias, tuvimos gran parte de las elecciones locales, y no es un escenario muy propicio para el conflicto».

A excepción de provincias como Chubut donde «los trabajadores del sector público tienen un mes de atraso en el cobro haberes», en muchas provincias hubo gobiernos que «en la mayoría de los casos querían revalidar su lugar al frente de la administración policial, y que de hecho, en la mayoría de los casos lo hicieron».

A diferencia del sector público, «en el sector privado la conflictividad laboral no cayó». Los motivos son «mayoritariamente por situaciones de crisis» explicó Campos, que son lugares donde se presentan deudas salariales, despidos, suspensiones o cierres, «todas aquellas razones en las cuales no queda otra que el conflicto».

«Desde el Gobierno Nacional se viene planteando una posición muy antisindical en el sentido de que son un obstáculo para que progrese el país. Y lo cierto es que si uno mira el tipo de conflictos que se han desarrollado en el país en el último tiempo, estos datos confirman una tendencia que se viene viendo al menos desde hace dos años y medio: la conflictividad laboral por mayores derechos y reivindicaciones, son muy limitados, casi excepcionales. Y la gran mayoría de los conflictos son puramente defensivos, donde las trabajadoras y trabajadores y las organizaciones sindicales plantean defender la fuerza de trabajo»

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