Desde Chile, el periodista especializado en Política Internacional Mariano Vazquez pasó por el aire de Sobre la Hora y contó lo que se vive por estas horas, en el cuarto día de Paro Nacional con el lema «Trabajadores y Trabajadoras exigen una Asamblea Constituyente» para reformar la Constitución de la dictadura.

La Huelga General se desarrolló con «altísimo acatamiento» en todo el país. La exigencia es una real Asamblea «y no un Congreso Constituyente que es la oferta de Sebastián Piñera, es decir, que los mismos que gobiernan hoy, tanto el Parlamento como el Ejecutivo, sean los que definan los cambios constitucionales«. El Paro sirvió para marcarles a los empresarios «que estas manifestaciones también pueden afectar su rentabilidad y empiecen a tomar alguna decisión en estos ya 23 días que lleva de protestas Chile».

La sensación es de mucha bronca por la situación,por los padecimientos económicos, y a su vez de mucha rebeldía y de mucha resistencia. Realmente se está observando en las calles un enfrentamiento con el poder de turno, con el sistema político de Chile, y además, una demostración de una falta total de temor a una fuerza de seguridad muy agresiva, con antecedentes y con mucha capacidad de represión como es Carabineros

La marcha a la Plaza Italia, rebautizada por los manifestantes como «Plaza Dignidad» se volvió habitual, como también las brutales represiones de Carabineros con «horas y horas de enfrentamientos». La avenida O’higgins, más conocida como La Alameda principal de Santiago, se mantiene con barricadas y fogatas y con la gente en las calles.

Se observa la bandera Mapuche, se observa mucho también la bandera de Chile, totalmente de luto, de negro, por los fallecidos, un número brutal: hay un fallecido por día de marcha aquí en Chile. Y también por la denuncia que se ha hecho y que el Instituto Nacional de Derechos Humanos corroboró, que es que los Carabineros han batido el record de agresiones y de disparos a la cara: son 179 personas que han recibido disparos a la cara, muchos han perdido sus ojos, o uno de sus ojos o su visión. Es un nivel de represión, pude observar a los carabineros tirando en ángulo de 90 grados con sus escopetas, cosa completamente ilegal. La gente resiste muy fuerte.

La solución de realizar una modificación parlamentaria a la Constitución de Pinochet es insuficiente para los manifestantes, que consideran que los legisladores no los representan y son actores viejos. «Observamos que los actores políticos han sido sobrepasados por los actores sociales, creo que cuando las aguas se aquieten, si es que efectivamente se logra una Asamblea Constituyente vinculante, que cambie la matriz autoritaria que tiene la Constitución de Chile, tal vez ahí puedan aparecer algunos actores» pero por lo pronto, no hay ni dirigentes ni partidos capitalizando los reclamos del pueblo chileno.

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