En el día de la Diversidad Cultural, Sobre la Hora conversó con la antropóloga Diana Lenton, investigadora el CONICET sobre asuntos indígenas, que remarcó que el cambio del nombre a la celebración “es importante porque pone el foco en otro lugar”.

Hace casi 10 años la doctora pensó que no iba a servir de nada que el Día de la Raza pase a llamarse Día de la Diversidad Cultural. Cambió de opinión cuando notó que la decisión alteraba la celebración en el calendario escolar y “habilitó que hubiera otro tipo de mirada que no era solamente esa mirada racial, de las herencias y de los legados y de todas esas cosas que no llevan a un buen diálogo y que terminan en conductas de discriinación”.

“En su momento cuando se instituyó el Día de la Raza era el día de la Raza Hispana porque había un movimiento en el Cono Sur de confrontación con Estados Unidos y con el mundo anglosajón, pero después hacia adentro se terminó transformando en una celebración del imperialismo y de la conquista europea, española sobre la raza indígena”

Lenton disparó contra el mensaje de la Cancillería Argentina felicitando a la Corona Española, calificándola de reaccionaria: “Lo que hacen es volver al modo de pensamiento anterior donde lo que se celebra es la conquista y la raza europea”. “No sé si en Europa hacen eso de celebrar a los invasores” reflexionó.

En América Latina hay lugares, instituciones y calles nombradas como los invasores. “Tiene que ver con esa imposición y esa violencia cultural que hemos sufrido”. “Imaginate cómo impacta esa violencia cultural sobre los que pertenecen a comunidades, los que pertenecen a identidades que son menospreciadas: si a nosotros nos choca tener una estatua de Colón, cómo le choca a cualquier persona que se identifica con pueblos originarios” remató.

Por otro lado la antropóloga citó la investigación del doctor Daniel Corach que demostró en 2005, con un examen de sangre mitocondrial, que por línea materna, el 51% de los argentinos tiene sangre indígena, “y eso sin contar lo que puede venir por línea paterna” expresó Lenton.

Además desde el 2001 se establecieron preguntas en el Censo Nacional sobre la identificación de los pueblos indígenas, “porque si no es muy difícil pensar una política de Estado si no sabemos cuántos indígenas hay y si tenemos el mito de los barcos”. En CABA y GBA se dieron los números más altos de población indígena, con un 2% del total; en Chubut un 9%, “y eso aún considerando que mucha gente no quiere reconocerse como indígena, porque le da vergüenza, o porque no le enseñaron, o porque son adoptados”. “Hay un montón de razones por las cuales uno tendría que pensar que estos porcentajes son más altos” agregó.

Educación

“Se ha manifestado mucho interés” por parte de docentes e investigadores. Lenton remarcó que han dictado cursos con distintos gremios como Suteba y CTERA, y cursos virtuales del Ministerio de la Nación, y los cupos se agotan rápidamente. “Se ve que hay una gran demanda de muchos docentes para poder enseñar otra cosa” que no es la historia oficial, pero a la vez hay “una carencia en la formación que han recibido en los profesorados”.

“Hubo avances durante la gestión del gobierno anterior en incoroporar material a los textos, incorproar a personas pertencientes a pueblos originarios para que escriban sus propias versiones y se incluyan a los cuadernillos” y además se creó el Consejo de Educación de Pueblos Indígenas CEAPI “que era como un consejo asesor conformado por representantes indígenas de todo el país”. “Esto es un proceso muy lento, pero hubo iniciativas para poder tener un piso para hablar de la diversidad y cambiar un poco esta historia” explicó.

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