Supporters of Honduras' ousted President Manuel Zelaya shout slogans against Honduras' de facto leader Roberto Micheletti during a protest near the U.S. embassy in Tegucigalpa October 2, 2009. Micheletti met on Friday with a delegation of U.S. lawmakers who have called on the Obama administration to stop supporting the return of ousted President Manuel Zelaya. Zelaya, who upset Honduran elites with his ties to Venezuela's socialist president and fierce U.S. critic Hugo Chavez, was toppled by a coup in June and last week sneaked back into Honduras to take refuge in the Brazilian Embassy.  REUTERS/Oswaldo Rivas (HONDURAS CONFLICT POLITICS)

Supporters of Honduras’ ousted President Manuel Zelaya shout slogans against Honduras’ de facto leader Roberto Micheletti during a protest near the U.S. embassy in Tegucigalpa October 2, 2009. Micheletti met on Friday with a delegation of U.S. lawmakers who have called on the Obama administration to stop supporting the return of ousted President Manuel Zelaya. Zelaya, who upset Honduran elites with his ties to Venezuela’s socialist president and fierce U.S. critic Hugo Chavez, was toppled by a coup in June and last week sneaked back into Honduras to take refuge in the Brazilian Embassy.
REUTERS/Oswaldo Rivas (HONDURAS CONFLICT POLITICS)

A siete años del Golpe de Estado contra Manuel Zelaya en Honduras, Isabel Rauber -columnista de internacionales de Sobre La Hora– recordó la cronología de aquellos hechos, y entrevistó a Gilberto Ríos, referente del Partido Libre. 

El 28 de junio de 2009 comenzó lo que Rauber denomina como el “Neogolpismo en América Latina”.  Al respecto, Ríos expresó: Son siete años de represión, de profundización del modelo de despidos a los empleados públicos, de acuerdos continuos con el FMI, con una deuda externa que se ha triplicado luego del golpe, y de un Estado que cada vez se parece más a un Narcoestado”. 

“Estamos en una situación muy delicada, donde los sectores están reorganizándose y presentando cada vez más resistencia a este modelo”, señaló el referente del Partido Libre

Consultado por la alta tasa de asesinatos, en particular por el caso de Berta Cáceres, declaró: “Jamás esperamos que se atrevieran a tocar a una figura con tan alto prestigio. Y estamos hablando de más 110 ambientalistas asesinados, más de 63 periodistas, más 147 dirigentes campesinos, más de 120 miembros de la comunidad lésbico-gay asesinado” en la última década. 

“Son asesinatos políticos sin duda, de referentes, de personas que han estado al frente en la lucha social”, subrayó. 

Respecto a las próximas elecciones, Ríos contestó: “No sólo tenemos que derrotar al candidato opositor -que va a ser Juan Orlando Hernández, en una reelección-,  sino también tenemos que derrotar un margen del 5 al 10% de fraude; es decir, tenemos que ganar con un margen amplísimo. Lo único que nos está beneficiando es que el nivel de descontento social es muy amplio y que todas las fuerzas de oposición han acordado derrotar a Juan Orlando Hernández, que es la ficha del imperialismo norteamericano y la oligarquía hondureña“. 

Además ahondaron en la caracterización de narco-estado, la implementación de bases militares en el territorio hondureño, y el conflicto de estudiantes universitarios. La entrevista y columna completa la podés escuchar aquí: