El pasado sábado, el ministro de Producción, Francisco Cabrera remarcó la necesidad de que los empresarios “se dejen de llorar”, y “se pongan a invertir y a competir”. Para analizar esta nueva postura del gobierno, Sobre la Hora dialogó con Tomás Raffo, economista y coordinador del Instituto de Políticas Públicas del Partido Popular.

Raffo destacó que el gobierno utiliza un lenguaje liberal que “no resiste el análisis” ya que los acuerdos comerciales no generan inversión por sí mismos, sino la venta de productos de un país a otro. “El producto que va a entrar seguro va a generar una competencia, por eso que eventualmente pudiera beneficiar a un comprador, pero eventualmente si el nivel de competitividad de la economía argentina es menor que el pais con cual se acuerda” explicó el economista, lo que genera problemas en el sector productivo “al cual se estaría atentando”; en el nivel de empleo, que generan desocupación y desigualdad.

“Me parece que lo que hace el tono de las declaraciones, es un tono muy superficial
de conceptos económicos que se repite no solamente en Cabrera sino en el mandatario (Macri) con una liviandad que por el solo hecho de enunciar lo que ellos enuncian, se tiene que dar por sentado que es así, cuando en realidad si vos lo pasás por un mínimo marco conceptual se cae a pedazos” afirmó Raffo.
Por otro lado, detalló que el Poder Económico en Argentina “no es un bloque monolítico, unificado y armónico, sino que en realidad conviven una suerte de tensiones manifiestas donde Macri es un emergente pero no es el Líder natural” y opinó que la llegada del presidente a la política “es el resultado del fracaso del grupo Macri como un actor importante en el nivel del del Poder Económico completo”. En este sentido, relató la historia del grupo Macri “que participó de todos los negociados habidos y por haber de la dictadura en adelante, vivió a costa de rapiñar en el Estado todos los subsidios” y que luego hace negocios en Brasil, donde dejó de hacer negocios productivos para ser socio minoritario de otras empresas.

Raffo analizó que la entrada de Mauricio Macri en la política “lo pone en el lugar de ser un primo entre pares” donde “está discutiendo su jerarquía”. “Le habla claramente la UIA diciéndole que no le va a favorecer más de lo que ya le favoreció” y que esta situación “es una charla entre colegas donde me parece que le está poniendo puntos sobre las íes sobre un sector donde también me parece que se pisan la cabeza entre ellos”.

El grupo Macri expresa este devenir donde el sálvese quien pueda, también corre para los autores más importantes de la cúpula” afirmó Raffo. De igual manera, recordó las tensiones que hubieron en el gabinete al inicio del gobierno: “cuando desplaza a Ernesto Sáenz como el candidato cantado a la jefatura de Gabinete, que era la mano derecha de Techint, era una expresión de que ‘hasta acá me vino bien la ayuda pero ahora gobierno yo’”. Esta forma de hacer las cosas, “va misma sintonía cuando les dio las devaluaciones, las retenciones y les dijo ‘yo sé que ustedes están ganando mucho, ahora es el momento de poner’”.

El economista de la CTA-A profundizó sobre la postura de los empresarios argentinos, ya que “todos los gobiernos que han querido pedir que los empresarios se comporten caballerosamente e inviertan siempre han fracasado porque en realidad el comportamiento empresario ha sido depredador, ha sido saqueador de recursos y fugador de capitales al exterior” y que “Macri no ha sido ajeno a esto, y ahora piensa que porque están en el gobierno va a cambiar ese comportamiento”.

“Los empresarios aprovechan cualquier excusa macroeconómica que muestre algún nivel de insostenibilidad de la situación macroeconómica para por un lado lacar culpas y decir que el problema es de la gestión y no problema de ellxs, y por otro lado también para aprovechar y pedir beneficios” dijo. En este punto, el economista destacó que “hay algo de razón cuando dicen dejen de llorar” pero que “ninguno tiene razón porque en realidad no va dejar de fugar capitales y de invertir porque haya más o menos importaciones”.

La apertura al mundo que declama el gobierno y los empresarios no afecta a los grandes productores de la Unión Industrial, pero para Raffo “Hay un comportamiento del oligopolio empresario que determina condiciones de precio, Techint, Tenaris, Aluar, Acindar, las más importantes que definen precios no solamente en su sector sino en el conjunto de la cadena porque son productores de insumos de uso difundido” pero eso “no les afecta, porque no les modifica las condiciones de oligopolio. no desplaza su producción”. “Lo que no les viene mal es que en un contexto donde cualquiera que ve la cuestión macroeconómica ve que las importaciones crecen de una manera muy exorbitante y han dado un saldo negativo muy fuerte de 8500 millones de dólares, aprovechan eso como para decir “che nos están atentando para la producción (cosa que no es cierta), quiero un subsidio” y el gobierno dice, “no, no voy a subsidiar, inviertan”, cosa que no van a hacer, porque va contra la lógica económica de este modelo”.
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