Los trabajadores de la antigua Spor Tech, fábrica recuperada y convertida en la Cooperativa 8 de Enero, Delia Sosa y Fernando Castillo, visitaron los estudios de Radio Cooperativa para conversar cómo fue el camino de la recuperación de la empresa y el acompañamiento del Sindicato Unido de Costureros y Empleados del Vestido de la CTA Autónoma y el gobierno municipal del partido de San Martín.

La textil Sport Tech confeccionaban prendas para Adidas, Nike y Puma. Cerró en octubre su planta de Luján, dejando 62 trabajadores en la calle, y en diciembre afectando a 120 más. En declaraciones a Sobre la Hora, Castillo, presidente de la Cooperativa, expresó:  “Nosotros no somos una isla: lo que pasó en Spor Tech está pasando en otras fábricas pero con una diferencia de que nosotros pudimos dar vuelta la historia a partir de la organización“.

En ese momento, trabajadores y trabajadoras se declararon en Asamblea Permanente y tomaron la fábrica para resguardar los puestos de trabajo y reclamar de los salarios y bonos adeudados por la empresa.

Castillo responsabilizó al gobierno nacional por “esa película de la sustitución de importaciones, ahora tiene más aristas, que tiene que ver con bonos Lebac, bonos Lelic”; medidas económicas que afectan a principalmente a la industria nacional y a los trabajadores y benefician a la especulación financiera. Advirtió que “hay gente que entró no solo en la timba financiera sino en la estafa laboral” que es “cuando llegás y la fábrica está vacía, y ¿a quién le reclamás?“.

Cuando una empresa presenta la quiebra, se deben hacer estudios de situación, de los libros contables y de la viabilidad de la empresa. “Este tipo (Pablo Enriques), con complicidad del Estado y del Juzgado comercial,  el 28 de diciembre pide la quiebra” y no le dieron siquiera el formulario de análisis, sino que directamente se la  aprobaron. “Nosotros ahí teníamos dos flancos que cubrir que nos estaban pegando. Primero la patronal y segundo la burocracia del sindicato saliente, la Federación Textil” comentó Castillo.

“Les dijeron a nuestros compañeros (de Sportech Luján): ‘no les tenemos que hacer caso a ustedes, porque ustedes son locos, pertenecen a una Central que no existe, que no tiene personería jurídica que nosotros si tenemos’. Hoy la historia da un vuelco. Cuando nosotros ganamos este triunfo se da vuelta una tortilla muy fuerte, no solo la recuperación de la fábrica, sino la herramienta, porque ellos mismos salieron a dar una publicidad negativa, la Federación Textil, el Soiva, AOT, Unión de Cortadores, todo ese grupo se va a hundir y va a desaparecer”

El primer reclamo fue seguir trabajando, porque nosotros somos trabajadores, ni siquiera sabíamos luchar” contó Delia Sosa, quien a partir de la lucha por la recuperación explicó que muchos trabajadores se conformaron militantes. “No fue fácil, fue un proceso” de muchas discusiones y peleas. Remarcó: “somos como una familia” y en este momento están felices por poder trabajar.

Castillo comentó que al momento de la recuperación “fue muy fuerte, esa emoción cruzó la frontera, no es una metáfora, es literal” porque se enteraron de obreros en Bolivia, Perú, Paraguay, Brasil, Chile, Uruguay y hasta en Estados Unidos que festejaron la recuperación. “Fue un triunfo de todos, porque en esta lucha conocimos mucha gente: y nos tocó comer en la plaza en la olla popular con diferentes banderas políticas y es realmente emocionante ver cómo nos podemos sentar todos y tener un solo criterio” remarcó Delia.

“Estamos muy de acuerdo que esto lo tenemos que levantar, y hasta a veces discutimos cómo va a ser la mejor manera de levantar esto, hoy decíamos: “¿y si en vez de trabajar nueve horas trabajamos diez?”, porque tenemos mucho para hacer, y la verdad que estamos con muchas ganas”

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