A un año del acuerdo con el Fondo Monetario Internacional, Sobre la Hora conversó con Luis Campos, Coordinador del Observatorio de la Deuda Social de la CTA Autónoma sobre la situación socioeconómica del país. «Hay que ver hasta adonde esto se sigue manejando sin que se incremente sustancialmente el nivel de conflictividad social» manifestó.

«A los trabajadores le está pegando bastante fuerte el plan de ajuste, yo no diría del FMI, sino del gobierno nacional: lo que hizo en gran medida hace un año, fue ir a buscar un respaldo externo para políticas que ya estaban tratando de ser implementadas como parte de la agenda del Gobierno Nacional«

Los efectos de la crisis sobre el mercado de trabajo son tan graves que «ni siquiera estaban en las peores previsiones, incluso de los propios funcionarios del Gobierno Nacional«. Los niveles de empleo están por debajo de las cifras de 2015, y la caída del salario real también afecta las negociaciones paritarias que «vienen bastante demoradas en comparación con lo que venían siendo los años anteriores».

Campos detalló que hay una diferencia las revisiones salariales, que implican una nueva negociación con el gobierno cada cierto tiempo; y las cláusulas gatillo, que implica la actualización salarial automática de acuerdo a la inflación. Los sindicatos tienen el problema de que «no hay una pauta para negociar» frente a la pérdida del año anterior; o la búsqueda de nuevos acuerdos que prevean la inflación; o los aumentos parciales a cuenta de una paritaria que no se cierra.

«En el sector público es distinto porque ahí sí, hay que vincular estas demoras en la negociación salarial, este ajuste en el salario real de trabajadores y trabajadoras del sector público, con lo que venían charlando con el FMI. El plan del gobierno es reducir el gasto público, hacer un ajuste fiscal muy importante, esto está comprometido con el FMI y esto implica una reducción sustancial del salario de trabajadores y trabajadoras del sector público en términos reales»

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