Javier Smaldone, programador de software y consultor en redes, habló en Sobre la Hora por la polémica y las denuncias de fraude en las elecciones en Neuquén, donde se utilizó por primera vez el Voto Electrónico«Realmente si uno se pone a ver cuáles son los problemas que se solucionan, la inmensa cantidad se solucionan con una boleta única de papel».

«Ya hemos visto en otros lugares del mundo y en otros lugares de Argentina: un votante, detrás de la máquina, dice: ‘yo voté por A y la máquina imprimió un voto por B’. El votante no tiene forma de demostrar que eso fue así, y del otro lado nadie puede demostrar fehacientemente que eso no haya pasado» explicó. Al no haber evidencia, «queda flotando en el aire una duda, y ese es el problema en general cuando uno introduce sistemas informáticos en la emisión del voto».

«Si yo tengo que votar frente a una computadora y a mi alguien me presiona y me dice que va a poder saber como voté yo manipulando esa computadora, yo no voy a poder saber si es así»

Smaldone advirtió que el primer riesgo es que no existen garantías de que sea cierta la denuncia o no; además de romper el secreto del voto. «El sistema de votación tiene que salir para primero, determinar quien ganó, y después para convencer los que perdieron de que perdieron» afirmó. Resaltó que con las boletas de papel uno sabe lo que se puede hacer y lo que no, y que no se puede cambiar «por arte de magia los votos». 

«Luego vienen cuestiones más finitas, como este sistema de bolesta única electrónica» donde el boleto se imprime en el papel, y si el votante controlara bien sus votos, «todavía falta el conteo y el conteo se hace con una computadora leyendo los chips que están en la boleta» remarcó.

«Suena algo raro que no haya nada mejor que boletas de papel y que tengamos todos estos problemas para votar, pero te aclaro que esta es una situación que se da en todo el mundo: políticos dispuestos a hacer fraude para ganar una elección hay acá, en Japón, en todos lados»

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