El 26 de enero se inauguraron los vuelos de bajo costo en Argentina a cargo de la empresa Flybondi, que pudo habilitar su segundo avión el pasado 7 de febrero. A menos de un mes de inauguración, se registraron distintos problemas técnicos con la primera nave, retrasos y cancelaciones de vuelos, problemas con las cargas de equipajes y la anulación de un aterrizaje en el aeropuerto de El Palomar que fue habilitado para vuelos comerciales recientemente.

Para explicar qué sucede, Sobre la Hora dialogó con Marcelo Belelli, el coordinador de ATE en la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC), sobre la postura de los trabajadores respecto al crecimiento Aerocomercial de las Aerolíneas bajo costo.

“El desarrollo de la Industria Aerocomercial no era un problema en si mismo, en tanto y en cuanto se garantizaran determinados sistemas de seguridad operacional”, dijo Belelli. En ese sentido explicó que las nuevas compañías con poca trayectoria en el país son controladas para que los vuelos sean seguros, pero que en el caso de Flybondi no se limita solamente a la empresa, aunque “a priori de algunas situaciones nos pone en luz de Alerta”.

Explicó que desde la ANAC trabajan con el término de Seguridad Operacional, lo que significa “mitigar situaciones de riesgo latente antes que se produzca un accidente”, lo que derivó, por ejemplo, a que el vuelo a Bariloche de el 5 de febrero se retrace y envíe el equipaje via terrestre. “Lo que sucedió en ese caso porque el avión le faltaba habilitarse uno de los sistemas permite volar en altitudes, tuvo que volar más bajo, y volar más bajo le generó un mayor gasto de combustible y por ende tuvo que cargar más combustible”. En ese punto la empresa emitió un comunicado atribuyendo el cambio de cargas a las altas temperatura y la baja presión atmosférica.

En relación a lo que viene sucediendo, Belelli declaró: “si el Estado como regulador, rector, de las políticas comerciales y garante de la seguridad aérea, no interviene, estamos en una situación de Alerta”.

El cambio de aterrizaje en el aeropuerto de El Palomar el 9 de febrero, fue atribuido una falla estructural de la base y no a la empresa. Belleli relató que ese lugar fue la primer brigada de la Fuerza Aérea Argentina, “lo que pasa es que desde ese momento no ha habido una constante inversión que permita mantener esa estructura aeroportuaria, de ese aeropuerto en particular”. El aeródromo, hasta el 1ro de febrero, sólo estaba habilitado para operar con un avión militar de mudaje que es el mismo que opera en la Antártida y no estaba incluido en la red de aeropuertos comerciales. “Es un aeropuerto que indudablemente hay falencia de estructura, hay falencia de inversión y hay falencia de mantenimiento” dijo Belelli a Sobre la Hora y argumentó que “Es un aeropuerto que hoy por hoy no está en condiciones estructurales más allá de lo bonito que lo puedan haber pintado, o de las plantas que hayan podido poner en el ingreso, para afrontar el crecimiento desmedido que a la industria aerocomercial que se pretende dar en ese aeropuerto”.

También explicó que allí en la base aérea de El Palomar hay un solo trabajador de la ANAC para realizar todas las tareas de fizcalización y control. “La ANAC es el máximo organismo en materia aerocomercial en el país” explicó Belelli y continuó “debe garantizar el estado estructural del aeródromo, las pistas, el estado de las calles, las habilitaciones de quien opera el aeropuerto, el mantenimiento de las red de ayudas”, y además se suman tareas como el servicio de Seguridad Aeronáutica o de Extinción de Incendios entre otras.

Por último, el coordinador de ATE dentro de ANAC explicó que las quejas de los vecinos del El Palomar se refiere al crecimiento desmedido que tendrá la utilización de esa base, por la contaminación auditiva, pero que no es un tema que respecte al trabajo del organismo. Lo que si tiene que inspeccionar la ANAC es el tránsito aéreo y con el control de aviones en tierra. “No ha habido un crecimiento en capital humano ni en infraestructura que permita dar contención a ese crecimiento que se quiere desarrollar en El Palomar” explicó Belelli y concluyó que “entramos en lo que nosotros catalogamos como “riesgo latente” que son situaciones que no provocan aún el accidente pero que tiene que ser puesta en agenda pública para que de alguna manera quien tenga que resolver, que las atienda”.

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